domingo, 15 de febrero de 2015

Cuando la preparación paga dividendos... de los buenos

Por culpa de (más bien gracias a) la formación recibida como intérprete soy consciente de lo fundamental que es preparar con mimo cada interpretación, incluso cuando los organizadores no facilitan demasiada información sobre las ponencias o los temas a tratar. No hay excusa y es fundamental remangarse y ponerse manos a la obra.

En general, cualquier labor de preparación ha de incluir:


  • Elaboración de un glosario bilingüe (¡Esto que no falte!), y tenerlo impreso en cabina por si acaso Murphy decide hacer de las suyas. A mí me gusta utilizar Google Drive para poderlo compartir con el compañero de cabina y, si se da el caso, elaborarlo de manera conjunta
  • Ejemplo de glosario compartido en Google Drive.
  • Búsqueda bilingüe de información general sobre el tema del evento/reunión/congreso.
  • Búsqueda de artículos escritos o ponencias (en pdf, en Power Point, en SlideShare...) dadas por los oradores a quienes tendremos que interpretar, y mejor aún si son recientes. Los refritos y los copi-pegas están a la orden del día en todos los ámbitos, también entre los ponentes más ilustres
  • Ejemplo de presentación disponible de manera gratuita en Slideshare
  • Práctica con vídeos donde se hable de esta temática para acostumbrarnos a la jerga utilizada. Ya que para la mayoría de los intérpretes pueden llegar a pasar varios días o incluso semanas entre una interpretación y la siguiente, no está de más refrescar las neuronas los días previos. Por lo menos a mí me ayuda a vencer el pánico inicial cuando la luz roja del micro se enciende por primera vez al comenzar la jornada.
    (Al que le pueda interesar, suelo colgar en Facebook los vídeos con los que practico y que encuentro especialmente interesantes, por uno u otro motivo: velocidad, acento, ritmo cambiante, tema, etc.).
  • Por último, nunca está de más buscar vídeos de los ponentes, para saber de antemano qué acento tiene, para acostumbrarse a su timbre de voz o para poderle identificar rápidamente el día del evento. Incluso, quién sabe, quizá hasta puedas hacerte una idea del enfoque o de la temática que podría tener su presentación.
    No será por falta de ponencias a disposición de todo el mundo en Internet
Sobre este último punto quería hablar: el copi-pega sin ambages también existe en las ponencias que no se apoyan en una presentación.
En una de las últimas interpretaciones a las que acudí había un par de ponentes estrella, de esos que los organizadores contratan, además de por sus conocimientos y experiencia en el sector, para animar el cotarro y hacer más atractivo el programa. Oradores profesionales, personas que saben enganchar al público con su discurso, que entretienen, asombran y tocan la fibra sensible de los asistentes a la vez que enseñan y que llegan avalados por la fama que ostentan más allá de los límites de su sector.


En estos casos es especialmente sencillo encontrar en Internet su biografía y vídeos suyos de ponencias anteriores, por lo que no hay excusa alguna para no verlos y (preferiblemente) practicar con ellos.

Porque siempre puede llegar el día (es un suponer), en el que el ponente estrella, conocido por su discurso rápido y con pocas pausas, decida sacar del muestrario una ponencia antigua larga, de más de media hora de duración, y decida además reutilizarla palabra por palabra, chiste por chiste, anécdota por anécdota: vamos, clavadita de principio a fin a esa que dos días antes te dedicaste a escuchar y destripar. 
Sí, esas cosas pasan.

Y en esos casos es cuando la preparación paga dividendos de los buenos. ¿Quién sabe? Igual te toca a ti la próxima vez que salgas al ruedo interpretil... :-)

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